Brandy Solera Reserva, inspirado en la elaboración de los brandys procedentes de las soleras del siglo XIX, donde el prolongado envejecimiento hace que las holandas adquieran las características más importantes y únicas de la madera.
El doble envejecimiento aporta al brandy su tacto aterciopelado y su sabor vinoso.

Un Brandy Solera Gran Reserva es obtenido a través de un larguísimo proceso de envejecimiento que triplica los estándares de la producción del brandy. Una expresión única que nos revela la profundidad de los elementos aportados por la madera a un potente buqué gracias a los largos períodos de envejecimiento.

Brandy Solera Reserva, inspirado en la elaboración de los brandys procedentes de las soleras del siglo XIX, donde el prolongado envejecimiento hace que las holandas adquieran las características más importantes y únicas de la madera.
El doble envejecimiento aporta al brandy su tacto aterciopelado y su sabor vinoso.

El doble envejecimiento aporta al brandy su tacto aterciopelado, y su sabor vinoso.
Su color ámbar dorado, y transparente. Su aroma es limpio y etéreo gracias a su contacto con la madera. Su sabor es armonioso y suave, pero con mucha persistencia.

Un Brandy Solera Gran Reserva es obtenido a través de un larguísimo proceso de envejecimiento que triplica los estándares de la producción del brandy. Una expresión única que nos revela la profundidad de los elementos aportados por la madera a un potente buqué gracias a los largos períodos de envejecimiento.

El doble envejecimiento aporta al brandy su tacto aterciopelado, y su sabor vinoso.
Su proceso de elaboración está lleno de tradición e historia, convirtiendo a este brandy en una verdadera joya enológica.
La morfología de estas copas, hace que el consumidor la mantenga constantemente en contacto con su mano, lo que hace que la temperatura se mantenga alta.
Delicados tonos a nuez que inundarán tu paladar para acabar con un sabor muy suave, elegante y completo.

La copa ideal es una copa de balón con tallo corto, de cristal fino, y de una capacidad suficiente que permita poder mover fácilmente el brandy circularmente en su interior, por lo que no debemos llenarla en exceso.

Su aroma es delicado y agradable, y su sabor es suave, persistente y muy equilibrado.
Aromas a frutos secos, notas tostadas, madera y tabaco.

El secreto de su belleza es la versatilidad de su estilo. Es sutil, en boca equilibrado y seco, pero a la vez muy armónico. Su sabor lo convierte en una apuesta segura.